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09/11/2020

De La Crónica Diaria

Texto por Uriel

“Tiempos Tiranos”

Tiempos tiranos, son los de ayer, los de hoy, los de cada día, aunque así no parezcan.
¿Quién o quienes los han llamado?... ¿Quiénes los han votado?...
¿Acaso nadie responde?... ¿nadie se anima?... Todos lloran, todos ríen, todos viven en penumbras, donde la luz no es luz, donde la oscuridad reina y todos viven… Nadie se siente culpable, todos se asombran…
Son los tiempos tiranos, los que ahora nos gobiernan,… sin poder verlos, sin poder tocarlos, parecen ser y no son,… están aquí, están presentes…
Sin que nadie los haya convocado…
Simple es la cuestión; nuestros egos y apegos sin fin los han generado. Nuestra avaricia y malicia, bien disfrazada, los han hecho realidad.
Nuestras falsas verdades y nuestras supuestas bondades, son quienes los han invocado…
¡Son los tiempos tiranos!;… Los de nuestra falta de ética y moral,… Los de nuestros miedos y temores de todo este género “humano”; todos ellos forman parte también de estos tiempos tiranos.
No hay antídotos, no existen vacunas, no hay antibióticos ni analgésicos que se puedan ingerir o inyectar,… no hay armas, ni convencionales ni nucleares con que los pueda combatir,… No hay nada de nada…
Para estos tiempos tiranos, no alcanza con “conocernos a notros mismos”, ni tampoco cuanto hagamos o no, para alejarlos ir; sólo sirve comenzar a “ser”.

02/07/2020

De La Crónica Diaria

por E.H. Peluffo

De La Crónica Diaria

 Sumidos En El Miedo

¿Qué es a lo que más le teme la humanidad?...
¿Qué es lo que más nos desespera?...
Muchas pueden ser las  preguntas y las repuestas, pero siempre estaremos dando vueltas alrededor de lo mismo.
El problema esencial es nuestro “apego a lo material” y como resultado de ello, el pavoroso miedo a “ser”… “a ser nosotros mismos”…
Vivimos sumidos en el miedo que a diario nos reprime y sumerge en el fango de la “hipocresía, de la incredulidad, y de la desconfianza”...
Y no sólo eso, llegado el caso, muchas veces nos complace vivir así.
La cuestión es que buscamos de una u otra forma, vivir, siempre, sumidos en el miedo, creyendo que, al encerrarnos podremos alejarnos de todos ellos.
No digo que no haya que preservar la vida, las nuestras y las de los demás, sino que, lo mejor sería enfrentarnos a nuestros propios miedos en los que estamos sumidos y vivimos hacinados.

07/04/2020

De La Crónica Diaria

Por: E. H. Peluffo
De La Crónica Diaria

Con Derecho A Queja

Supongo que, desde que este mundo existe, el ser humano siempre ha tenido derecho a quejarse, con o sin razón.
La pregunta que me hago es, ¿ por qué siempre vivimos quejándonos, de lo que sea y de todo lo que nos sucede?
Ahora bien, debido de que nos quejamos;..¿por qué lo hacemos?;..¿es por costumbre?;… o bien simplemente porqué es agradable hacerlo.
La cuestión es que todos sin excepción alguna nos vivimos quejando, por diferencias de opinión, por no ser correspondidos, ni respetados, por ser manipulados;… o por lo que fuere;… es una constante en nuestras vidas; es como un andar en círculo de cual no queremos salir; por temor a no quedar descolocados y expuestos ante el resto de la sociedad como “seres diferentes”, llamémosle locos, tontos, o estúpidos.
Pareciera que, si no nos quejáramos, no seríamos “seres normales” y el hecho de no vivir una vida cómoda, los demás nos podrían mirar de modo extraño.
… Pero, ¿de qué nos vale quejarnos tanto?... ¿Cuál es el sentido válido de la queja?... ¿Aporta algo a nuestro sentido evolutivo y qué es lo que nos brinda?...
¿Construimos algo con la queja?... En sí mismo ¿de qué nos sirve?...
Se supone que nos debe servir para mejorar y no empeorar nuestras vidas y como mejorar nuestras relaciones con los demás, ¿no es cierto?...
La gran mayoría de las veces lo hacemos por gusto, para perjudicar a quienes nos rodean, como también a quienes invierten tiempo en tratar de “ser”,… Mientras tanto, hay otros que se mantienen aferrados a esa actitud egoísta, la de quejarse por todo y de todos.
Se queja el rico, se queja el pobre, se queja el miserable, el avaro, los desposeídos,… se quejan los que pasan hambre, los que duermen en las calles, y los que huyen de sus tiranos gobiernos…
Todos tenemos derecho a queja; pero lo que nunca hacemos es quejamos de nuestro eterno “egoísmo”;… De ese “ego” vanidoso, manipulador, déspota, prepotente y pedante nunca; de él no nos quejamos,…  como tampoco de querer ser más que los demás y no menos que los otros y de porque tengo que dar lo que es mío, para que los demás tengan algo.
¿Construimos algo quejándonos?... Se supone que debería ser así, pues no deja de ser válido quejarnos, siempre y cuando ella sirva para construir y no destruir con el “ego” que alimentamos diariamente desde nuestros fracasos y vanidades; convirtiéndonos a sí, en ilustres déspotas pedantes, absolutistas y dueños de otras vidas que nos permitimos pisotear.

Soplan Vientos De Cambio...