07/04/2020

Realidades Cotidianas

Por: E. H. Peluffo 
Realidades Cotidianas

Culpables
(final)
 
Hoy en día en todas las conversaciones que llevamos a cabo, observo continuamente, decir “disculpa por la molestia,… perdón por la molestia,… la culpa ha sido mía; etc., etc.,… Inclusive hasta yo me expreso así al sostener alguna conversación personal o por teléfono.
Quizás sea necesario emplear dichos términos para no confrontar agresivamente con quien está del otro lado y así disminuir el grado de tensión  emotivo en conversación.
Por lo cual me pregunto hasta dónde es necesario aplicarlos o bien bajo cuales circunstancias se deben hacer. Supongo que muchas veces nos estamos haciendo cargo de culpas o situaciones que no son nuestras y que bien corresponde con quien estamos teniendo dicha conversación y lo más insólito es que los otros no demuestran en ningún momento sentirse culpables de ello, y uno por ser amable, y respetuoso del otro; uno es quien termina haciéndose cargo de la cuestión.
En mis relaciones “humanas” sucede constantemente, pero también lo noto en todos los que me rodean. Motivo éste, que me lleva a observar la situación, para entender que es lo que está sucediendo.
En muchos casos sucede por nuestra forma de ser, o por los valores de vida que desde niño hemos adquirido y en forma exagerada, el hecho constante de estar pidiendo disculpas por todo…
En mi opinión dichas situaciones se dan por la falta de “responsabilidad” de quienes están del otro lado y que por no dar su brazo a torcer fuerzan a que uno termine aceptando la culpa de los hechos acontecidos.
En definitiva, no creo que el hecho de estar siempre pidiendo disculpas nos haga ser más honestos o sinceros, al contrario, nos perjudica, ya que lo esencial no es estar pidiendo perdón por todo, sino aprender a hacernos cargo de nuestros propios yerros y de nuestra falta de responsabilidad  ante los demás.

De La Crónica Diaria

Por: E. H. Peluffo
De La Crónica Diaria

Con Derecho A Queja

Supongo que, desde que este mundo existe, el ser humano siempre ha tenido derecho a quejarse, con o sin razón.
La pregunta que me hago es, ¿ por qué siempre vivimos quejándonos, de lo que sea y de todo lo que nos sucede?
Ahora bien, debido de que nos quejamos;..¿por qué lo hacemos?;..¿es por costumbre?;… o bien simplemente porqué es agradable hacerlo.
La cuestión es que todos sin excepción alguna nos vivimos quejando, por diferencias de opinión, por no ser correspondidos, ni respetados, por ser manipulados;… o por lo que fuere;… es una constante en nuestras vidas; es como un andar en círculo de cual no queremos salir; por temor a no quedar descolocados y expuestos ante el resto de la sociedad como “seres diferentes”, llamémosle locos, tontos, o estúpidos.
Pareciera que, si no nos quejáramos, no seríamos “seres normales” y el hecho de no vivir una vida cómoda, los demás nos podrían mirar de modo extraño.
… Pero, ¿de qué nos vale quejarnos tanto?... ¿Cuál es el sentido válido de la queja?... ¿Aporta algo a nuestro sentido evolutivo y qué es lo que nos brinda?...
¿Construimos algo con la queja?... En sí mismo ¿de qué nos sirve?...
Se supone que nos debe servir para mejorar y no empeorar nuestras vidas y como mejorar nuestras relaciones con los demás, ¿no es cierto?...
La gran mayoría de las veces lo hacemos por gusto, para perjudicar a quienes nos rodean, como también a quienes invierten tiempo en tratar de “ser”,… Mientras tanto, hay otros que se mantienen aferrados a esa actitud egoísta, la de quejarse por todo y de todos.
Se queja el rico, se queja el pobre, se queja el miserable, el avaro, los desposeídos,… se quejan los que pasan hambre, los que duermen en las calles, y los que huyen de sus tiranos gobiernos…
Todos tenemos derecho a queja; pero lo que nunca hacemos es quejamos de nuestro eterno “egoísmo”;… De ese “ego” vanidoso, manipulador, déspota, prepotente y pedante nunca; de él no nos quejamos,…  como tampoco de querer ser más que los demás y no menos que los otros y de porque tengo que dar lo que es mío, para que los demás tengan algo.
¿Construimos algo quejándonos?... Se supone que debería ser así, pues no deja de ser válido quejarnos, siempre y cuando ella sirva para construir y no destruir con el “ego” que alimentamos diariamente desde nuestros fracasos y vanidades; convirtiéndonos a sí, en ilustres déspotas pedantes, absolutistas y dueños de otras vidas que nos permitimos pisotear.

Poesías Azrael

Por: Azrael

Tu Esencia

Me desperté, y vi por la ventana;
Contemplé el cielo, estaba limpio, claro,
Quise encontrarte, verte,
Porque te extraño.

Salí de casa y vi de cerca el cielo;
Te vi, pero no estabas ahí;
Miré las nubes, te vi en ellas,
Pero tampoco estabas;
Miré el sol, y en él te vi también,
Pero en él tampoco estabas.

Miré las plantas, con sus flores hermosas;
Y ahí también te vi, pero tampoco estabas;
Caminé hasta llegar a un verde,
Un hermoso lugar lleno de hierba,
Y ahí te vi en todos lados,
Pero en ninguno de esos lados
Sentí tu esencia.

Pasé de los verdes a las calles
Y en cada esquina te veía,
Pero en ninguna de ellas
Sentí tu esencia;
En algunos cruces de calles
Me puse en el medio de ellos,
Y ahí también estabas, a mi alrededor,
Te vi, pero no estabas…
En esencia tampoco estabas.

Caminé
Y seguí caminando por la calle,
Y en toda la gente te veía,
Pero en ninguna estaba tu esencia.

Fui hasta la orilla del mar,
Escuché su sonido, y el del agua;
Sentí la arena, seca y mojada;
Estabas en la arena, en el agua,
En la espuma, en la sal,
Y en ese viento
Que ruge siempre sobre la costa;
Te vi,
Pero no estaba tu esencia.

Te seguía viendo por todos lados,
Cada vez me desesperaba más
Al no encontrarte,
Al verte en todos lados
Pero no hallar tu esencia en ninguno.

Y decidí volver a casa,
Solo, angustiado, triste,
Porque no pude hallarte.

Con los ojos envueltos en sollozo
Llevé mis trémulas manos a mi cara
Para secarme esas dolientes lágrimas
Provocadas por no poder hallarte.

Luego, mis manos
Se tendieron en mi pecho,
En el medio de mi pecho;
Y fue en ese momento
Cuando mi angustia se evaporó;
Ahí, en ese instante, me di cuenta
De que en el medio de mi pecho,
En mi corazón,
No te veía, pero sí te sentía;
Ahí sentí tu esencia…
Donde no te podía ver, pero sí podía sentirte;
Como antes, como ahora, y como siempre,
Y como cada vez que pienso en vos
Y no te veo.



Por: Azrael

El Fin De Lo Vivido

Al este y al oeste de este querido mar
resuenan las gaviotas, que cantan sin cesar;
Sus alas no se mueven, planeando allá en lo alto:
recuerdo así esa noche en ese inmenso mar.

Resuenan los timbales, resuenan en mi mente,
anunciando el destino, este nuevo final
del mundo conocido, de lo ya vivenciado,
de lo experimentado por nuestra humanidad.

Un rayo bienhechor que rasga en dos el cielo
es el gran mensajero del nuevo devenir;
tras él vendrá, impetuosa, una recia tormenta
para limpiarlo todo y a todos por igual.

En el medio del mar yo sigo navegando,
batallando con olas que arrecian por demás;
prueban la resistencia del mundo y del planeta
ante esta nueva prueba que habremos de pasar.

Premonición, mensaje, aviso para el mundo,
quizás sea todo junto, sin embargo, ya es hoy;
es más que un gran presagio, es un hecho concreto,
es el aquí y ahora, de nuestra realidad.

Astrología Espiritual

La Mente y Sus Miedos En Relación Con Los Arquetipos Zodiacales
7ma Parte: Cáncer

Por: E. H. Peluffo 

Cáncer

Elementaridad: Agua
Potencial regente: La Luna
Cualidades: Pertenece al mundo de las “Emociones Psíquicas”; pues toda su energía radica allí, en su “temperamento”, que es su forma de “Ser”.
Se caracteriza por tener fuerte carácter temperamental, dado que es de ritmo impulsivo, aunque no lo parezca, y de polaridad negativa, que lo hace ser muy reservado, sin embargo es un ser muy dado y activo.
De acuerdo a su elemento regente se caracteriza por sentirse indefenso a nivel psíquico, temiendo ser agredido emocionalmente.
Por lo general vive una vida llena de anhelos, en estado puro, ya que es sumamente instintivo para ello; por lo que necesitan vivir siempre rodeados seres inferiores a él a los cuales pueda proteger y brindar sus emociones. A su vez deben ser personas a las que él no les pueda temer ni ser agredidos aquellos. Otro de sus miedos son el temor a la “crítica” ya que se siente en constante examinación, por lo que prefiere ocultar sus logros y méritos conseguidos; para no verse constantemente examinado; lo cual lo obliga a estar siempre huyendo de sí mismo.
Para vencer sus miedos, en la búsqueda de poder evolucionar, debería, aprender a auto valorarse , de acuerdo a sus experiencias de vida, y a no sentirse superior de quienes lo rodean, entregándose a todos por igual, brindando sus energías psíquicas y emocionales a todos aquellos que necesiten de él, para aliviar sus pesares, dejando de lado sus propios dolores y sufrimientos.
 

Soplan Vientos De Cambio...